Estabilización

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Los siglos de enterramiento de los objetos arqueológicos producen la formación de espesas capas de corrosión en su superficie.

Principio de estabilizacion

Cuando un objeto metálico se extrae de una excavación, las sales presentes en las capas de corrosión –y, a veces, en el corazón mismo del objeto– van a reaccionar de manera natural con la humedad del aire (especialmente el hidrógeno) para formar ácido clorhídrico (HCl). Es un fenómeno natural y que se autoalimenta, lo que, si no se interviene, acaba provocando la ruina del metal, es decir, la autodestrucción del objeto y la pérdida irremediable de toda la información técnica, histórica y epistemológica que en él se encierra. Resulta prioritario y vital, pues, extraer esas sales en cuanto un objeto abandona el entorno de la excavación. Es la etapa llamada de estabilización (de la corrosión).

La estabilización, la etapa más larga del proceso, consiste en hacer que la superficie se estabilice ante el nuevo entorno. Cuando se aplica a materiales metálicos también recibe el nombre de descloruración. El objetivo es extraer las sales que se han acumulado en la superficie del objeto durante los siglos en que ha estado enterrado en diferentes medios (suelos, agua dulce, salobre o marina). Es una etapa llamada “pasiva”, puesto que los tratamientos de estabilización empleados hoy en día consisten en la inmersión de los objetos en una solución química (por lo general básica, a base de sosa). Aunque se consigue una buena estabilización del objeto (se estima que se extrae el 90 % de los iones cloruros), el mayor inconveniente de este tratamiento es su duración, dado que, en función de la naturaleza del objeto y del entorno en el que estaba enterrado (agua dulce, tierra, mar), esto puede llevar varios meses o varios años (hasta 3 años para los objetos de hierro colado sumergidos en el mar), lo que representa 95% del tiempo total de tratamiento de un objeto.

Métodos clásicos

La estabilización puede obtenerse con métodos clásicos, como las técnicas electroquímicas localizadas (óxido de plata, hoja de aluminio o electrólisis localizada), las técnicas electroquímicas de inmersión completa en un baño de estabilización (electrólisis), o los baños químicos.

Tratamiento en inmersión de una partida de objetos de aleación cuprosa en un baño de sesquicarbonato de sodio

Ejemplo de un tratamiento local de estabilización electrolítica sobre un aleación

La estabilización también puede efectuarse con otros métodos innovadores, como los flujos subcríticos.

Método innovador con flujos subcríticos

Este nuevo método consiste en estabilizar los objetos sometiéndolos a un flujo de sosa caliente a presión. Esto permite dividir el tiempo de tratamiento por treinta y reducir drásticamente la cantidad de agua y productos químico utilizados.
De esta manera, solo se necesitan unos días para estabilizar un objeto, sin que haya modificación de los materiales ni pérdida alguna de información arqueológica.

Instalación de estabilización de objetos arqueológicos con flujos subcríticos

Nuestro laboratorio ha concebido, realizado y desarrollado este acelerador de estabilización único en Europa, inicialmente desarrollado por el laboratorio americano del Clemson Conservation Center de EE.UU.

Diez años de investigación en nuestro laboratorio nos han permitido constatar :

  • su gran eficacia en la extracción de cloruros (un objeto que se estabiliza normalmente en 9 meses lo hace en 8 ó 10 días),
  • la perennidad del objeto a largo plazo,
  • la perfecta conservación de la información arqueológica durante el tratamiento, incluso en objetos muy frágiles que no suelen soportar baños de sulfitos alcalinos.

Confiaron en nosotros

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